Junta Mayor de Cofradías y Hermandades de Semana Santa de Pilar de la Horadada

La historia de la Junta Mayor de Cofradías y Hermandades de Semana Santa de Pilar de la Horadada comienza cuando finaliza la Semana Santa de...

Venerable Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno y Mujer Verónica de la Santa Faz

Llegó un momento, allá por el ano 1953 que los pilareños sintieron la necesidad de hacer grande su Semana Santa. Josefina Rodriguez Fernández le encargó al escultor pilareño Manuel Ribera Girona que realizara una imagen de Jesús de Nazaret portando la cruz con la que lo iban a crucificar. El precio de dicha imagen sería de 3500 pesetas, dicho dinero se recaudó entre los vecinos de la localidad, yendo de casa en casa.

En 1954, Ribera Girona termina la imagen, pero no se había podido recaudar la totalidad del dinero para pagarle, por lo que se decidió crear 'el cuadro artístico del Nazareno', con el objetivo de hacer representaciones teatrales y asi recaudar fondos. 

Primer plano del Nazareno recién terminada la imagen
Año 1954

Todo esto fue organizado por Antonio Quesada Rodriguez, poniéndose al frente, el Reverendo Don Antonio Godoy. El proyecto llegó a más de 20 personas. Tras mucho deliberar, se decidió representar también la obra 'El Abuelo` de Benito Pérez Galdós, que se estrenó en marzo de 1954 en el Cinema Campoamor. Tras la representación de esta obra, hicieron 'Las cosas de Gómez'. Esto no se representó solo en Pilar de la Horadada sino que llegaron incluso a San Miguel de Salinas para seguir recaudando fondos.

Cuando el artista terminó la obra, la expuso en una habitación de su domicilio, para que quien quisiera verla, pudiera hacerlo.

Manuel Ribera Girona talló la imagen pensando 'en el suplicio de Cristo, pero unido a esto, hacer algo nuevo, que fuese totalmente nuestro', según las palabras del escultor. Las manos de la imagen son totalmente distintas a lo que generalmente se ve , ya que los dedos están entrelazados con el fin de coger la cruz y no soltarla. Son manos rudas de campesino, humanizando de esta manera la imagen de Jesús, haciendo un homenaje a los hombres que trabajan en la tierra de sol a sol. Dichas manos son un molde de las propias manos de Ribera Girona y las pestañas son de pelo natural, de Josefina, la hermana del escultor. 

Durante los primeros anos de la existencia de dicha imagen, los encargados de su custodia fue la Familia Quesada-Rodríguez, quienes anos mas tarde se harían cargo de la cofradía, junto a otros vecinos del pueblo, que fueron los responsables de que el Nazareno procesionara cada Semana Santa.

Tanto el  trono, como la peana y algunos materiales utilizados para la creación de dichos tronos salieron del taller de Manuel García, 'El Cananeo'.

Trono de Jesús Nazareno preparado para procesionar
Año 1967

Los agricultores y gentes del campo, cuando terminaban su jornada de trabajo, comenzaban con los preparativos para sacar la Nazareno por la calles del Pilar para que, 'sea el estandarte que nos guíe y proteja y que los pliegues de su túnica color morado, símbolo del sacrificio y austeridad de nuestra vida, esté salpicada con el rojo de la sangre que es nuestro amor hacia él.'

En 1975, el estado de la Iglesia Parroquial era deplorable y se decidió su derribo para hacer un nuevo templo, algunos jóvenes rescataron la imagen del Nazareno de entre los escombros y con la aprobación del párroco llevaron la imagen a la Cañada de Praes para conservarla mientras se levantaba el nuevo templo.

Penitentes Nuestro Padre Jesús Nazareno
Año 1987

En 1993, la cofradía estrena nuevo trono y nueva túnica para la imagen del Nazareno, que fue retocada en 1994 por la modista pilareña Teresa Torres, quien se ofreció desinteresadamente a añardirle ciertos bordados. 

El primer estandarte lo realizó artesanalmente Francisca Ballester y fue sustituido por el actual estandarte en 2002.

El primer presidente oficial fue Don José Manuel Samper Navarro, que llevaba ejerciendo el cargo desde 1994, pero no fue hasta 1996 cuando se oficializó.

En 1998, se decide adaptar el trono, endosando una estructura metálica y unas andas de madera forradas y procesionarlo con costaleros. La vestimenta de los primeros portapasos se formaba por camisa morada con botones y guantes blancos y pantalón y zapatos negros. También se incorporaba la medalla con el escudo de la cofradía, que es la misma que se tiene en la actualidad. Ese mismo año, en 1998, la directiva de la cofradía, se reúne después de Semana Santa y deciden adquirir la imagen de la Mujer Verónica de la Santa Faz, con el objetivo de sacarla por primera vez en el año 2000. El encargo de esta nueva imagen se le hace a Victor García Villalgordo, quien realizó años atrás la Virgen de la Esperanza. Tras hacer un boceto de como sería la imagen de la Verónica, se le presenta a la Junta Directiva de la cofradía, que le da el visto bueno y se pone manos a la obra. Pasados cuatro meses, ya tenía preparada la imagen, por lo que su salida de adelanto al año 1999.

La nueva imagen de la Mujer Verónica de la Santa Faz, procesionó sobre una trono realizado por cuatro miembros de la Cofradía del Nazareno (Julio Esparza Fructuoso, Fulgencio Villalba Izquierdo, Emilio Pastor Hernández y José Manuel Samper Navarro), que tras el encargo de la imagen se pusieron manos a la obra.

El estandarte de la Verónica, que contiene una fotografía de la imagen sobre lienzo, lo realizó Francisca Martínez Alcázar, que lo dono altruistamente, al igual que la vestimenta que llevaba en ese momento la Verónica.

El 6 de marzo de 1999, se bendice la nueva imagen de la Mujer Verónica de la Santa Faz, junto a su estandarte. Pocos días después, el 31 de marzo sale a las calles de Pilar de la Horadada por primera vez en la Procesión del Encuentro en la Calle de la Amargura de Miércoles Santo, sobre los hombros de las mujeres portapasos, ataviadas con camisa morada, guantes blancos y pantalón y zapatos negros.

Ese mismo año, se sustituyeron los antiguos hachotes, que iban conectados uno con otro a las baterías que llevaba el trono, por unos a pilas. El trono pasó a iluminarse con velas, para así eliminar el ruido del generador.

Los mismos cofrades que realizaron el trono de la Verónica, en el año 2000 realizaron el nuevo trono del Nazareno, y desde ese mismo años es escoltado por siete romanos, vestidos con el uniforme de parada de la guardia pretoriana, siendo uno de ellos el jefe de ella. Los trajes de los mismos fueron adquiridos en el obrador del orfebre Andrés Barnes de Lorca.

El 30 de octubre del 2000, es concebida, previa solitud, el título de 'Venerable' a la entidad, pasando a llamarse Venerable Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazarenos y Mujer Verónica de la Santa Faz.

La banda de cornetas y tambores fue fundada en 1995 por vecinos del barrio de 'Las Casicas'. En 2003, se invierte en su vestuario, renovando por completos todos sus instrumentos, tanto cornetas, como tambores y bombos.

En enero de 2001, esta cofradía fue la primera en crear una web informativa sobre la misma, para darse a conocer tanto a si misma como para dar a conocer a la Semana Santa de Pilar de la Horadada.

Tras el primer periodo de renovación, en 2004 se hizo una gran inversión en el cambio por completo de la uniformidad de los cofrades. Los costaleros y costaleras visten desde ese momento con camisa morada con cuello, corbata negra, pisacorbatas, brazalete negro con el escudo de la cofradía en hilo de oro, guantes blancos y pantalón y zapato negro. Los integrantes de la banda de cornetas y tambores visten igual que los costaleros pero con una boina negra. Los trajes de los penitentes se diseñan en tela morada con botones hasta la cintura, cíngulo y capuz de color blanco marfil, con el escudo de la cofradía bordado en morado, en el pecho de los penitentes y en la manga de los nazarenos y portaestandartes sin capuz, guantes blancos y zapato negro. 

En mayo de 2005, fue elegido presidente Don Romualdo Alfaro Jiménez y se nombra como vestidora y camarera tanto de Jesús Nazareno como de la Mujer Verónica a Dolores Sáez Fructuoso, ya que hasta entonces se habían encargado solidariamente todas las mujeres de la cofradía. Ese mismo año se realizó un nuevo traje para la Verónica y se encargó un nuevo estandarte o bacalá para la Banda de Cornetas y Tambores.

Con la idea de mejorar el trono de la Mujer Verónica, durante el año 2006 se adquieren nuevos candelabros repujados y bañados en oro, con las tulipas de cristal y seis velas de cera líquida cada uno, con el objetivo de iluminar más a la imagen. En 2009, se fabrica la nueva vara portaestandarte, repujada y bañada en plata, para el estandarte del paso de la Verónica, además de un inciensario y unos nuevos hachotes para los penitentes, compuestos de madera y con la tulipa bañada en plata, con baterías independientes.

En el año 2009, la Venerable Cofradía se hermana con el Tercio de Romanos 'Hermenegildo Fresneda' de San Pedro del Pinatar, quienes estuvieron varios años acompañando a la imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno durante la Procesión del Encuentro en la Calle de la Amargura.

La Banda de Cornetas y Tambores renueva ese mismo año su uniformidad manteniendo los guantes blancos, boina, corbata, pantalón zapatos y brazalete negros, con el escudo de la Cofradía y cambiando la camisa a color blanco, con un detalle de galón en hilo morado, siendo donados por José Francisco Moya.

Al año siguiente, en 2010, esta cofradía se hermana con la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno de San Pedro del Pinatar, acompañándose mutuamente en todos los actos, eventos y procesiones que ambas asociaciones realizan a lo largo del año. Y en el 2011, se hermana con la Hermandad de Santiago Apóstol también de San Pedro del Pinatar, y desde ese año miembros de la cofradía participan en el Traslado de los Apóstoles, en un principio acompañaban los romanos y la banda de cornetas y tambores, y desde hace algunos año, un grupo de penitentes y costaleras con el paso de Santa María Magdalena. 

Durante el año 2011, se crea el tercio del paso de la Mujer Verónica de la Santa Faz, con 16 componentes, sumándose así al tercio que acompaña a Jesús Nazareno.

Juan Ibáñez Plantón, un joven con inquietudes en la celebración de la Semana Santa pilareña, coge el testigo de Dolores Sáez Fructuoso en el año 2014 como vestidor y camarero de ambas imágenes de la cofradía, siguiendo contando con la ayuda de muchos voluntarios de la misma. Se le dio un aire nuevo a la vestimenta de la Mujer Verónica, y así desde el año 2015 procesiona vestida de hebrea en el Miércoles Santo, recuperando para ese año el primer traje con el que desfiló la imagen y su manto y mantilla en el tocado para la Procesión General del Santo Entierro el Viernes Santo.

En julio de 2014, la cofradía asiste al I Encuentro Nacional de Hermandades y Cofradías de la Santa Faz y la Mujer Verónica, en la ciudad de Alicante. Desde ese año se integra dentro de la Asociación Nacional dedicada a esta imagen devocional.

En el año 2015, se cambia la uniformidad de costaleros, pasando a llevar camisa blanda con botones en color morado, fajín del mismo color con el escudo bordado de la cofradía en hilo dorado, el brazalete negro que solían llevar, guantes blancos y pantalón y zapato negro. Ese mismo año, la imagen del Nazareno tuvo que ser intervenida, con el objetivo de restaurar alguna de sus partes, tras 61 años desde que Ribera Girona lo esculpiera. 

La imagen de la Verónica estrena para 2016, nuevas vestiduras, y así, para la Procesión del Encuentro en la Calle de la Amargura del Miércoles Santo, se le impone una capa granate, inspirada en otra que llevó en 1999, y un nuevo fajín, donados por Joaquina Martínez, completado por un velo de tela de seda para el tocado, donado por Ramona Plantón. En el Viernes Santo, en la Procesión del Santo Entierro, estrena un nuevo traje de tela de damasco, color beige y una mantilla para el tocado.

Tras esta Semana Santa, se celebraría la I Onomástica de la Mujer Verónica, que cada año es el día 09 de julio, y en este primer año consistiría en una Santa Misa en honor a la imagen devocional, y a partir del año siguiente, hasta el día de hoy, se procesiona la imagen desde la salida habitual de la cofradía hasta la Plaza de la Iglesia, donde dentro del templo se celebra una misa. Durante la celebración del primer año, se oficializó el hermanamiento de la Cofradía con la Hermandad de la Piadosa Mujer Verónica de San Pedro del Pinatar que desde hace años, se acompañaban mutuamente en sus actos y procesiones.

Para la salida procesional de la Mujer Verónica en su Onomástica, en el año 2016, la Cofradía estrena una nueva parihuela, realizada en madera, tallada y donada por un comercio pilareño, General Store-Pepeterio, junta con la colaboración desinteresada de Alfonso Armenteros y Juan Carlos Grande Díaz. El faldón de la parihuela fue confeccionado por Senorina Albaladejo de la Fuente.

Ese mismo año, la imagen de Jesús Nazareno estrena nueva túnica, que fue descubierta y bendecida el Miércoles Santo de 2016.  El traje fue confeccionado íntegramente por tres personas del pueblo. El bordado que lleva está diseñado exclusivamente para la imagen, realizado en relieve con hilo de oro sobre terciopelo alemán morado.

En la Semana Santa del año 2017, Juan Ibáñez, vestidor de ambas imégenes, con el consentimiento de la junta rectora, nombra como camareras ayudantes a Mary Carmen Ferrer Solano y María Ángeles Martínez Olmedo. A partir de ese momento, el objetivo es mejorar día a día las vestiduras de las imágenes, donando el ajuar de la Mujer Verónica y confeccionando con telas adquiridas para la cofradía, tanto capas, túnicas, trajes y fajines.

En el año 2008 se comenzó a otorgar anualmente la distinción del Nazareno del Año de la Cofradía, para asi agradecer la labor que han llevado a cabo tantas personas, tanto con las imágenes como con la entidad.

Cofradía del Santísimo Cristo Crucificado

La Cofradía del Cristo Crucificado se remonta al año 1970, cuando comenzó a salir una imagen del mismo, de poco mas de una metro de altura, sobre un trono realizado gracias al esfuerzo de los vecinos de Pilar de la Horadada y llevado a hombros.

El trono se adornaba con plantas del campo de la Horadada que traían los vecinos o se adornaba con flores secas, puesto que no disponían de flores frescas.

Este paso estuvo saliendo a la calle hasta 1974, que fue cuando la familia Escudero Albaladejo adquirió la nueva talla del Cristo Crucificado a los Talleres de arte religioso de Olot. Esta familia financió la compra de esta imagen debido a una promesa que habían realizado, para que no surgiera ningún problema con el último embarazo de la madre. 

Procesión Viernes Santo
Años 70

A partir de 1975, comenzó a salir por las calles del pueblo la nueva imagen de Jesús en la Cruz, apoyado sobre un antiguo trono de la patrona, la Santísima Virgen del Pilar. Esto se estuvo realizando de este modo hasta que en el año 1994 se realizó un nuevo trono a ruedas. Además ese mismo año se sustituyó el arreglo floral que hacían las vecinas por uno realizado por un florista profesional.

En 1995, se confeccionó un nuevo estandarte por parte de la modista Teresa Torres. Este fue realizado en terciopelo granate con las insignias de la Cruz y la Lanza con esponja, características de la Cofradía, que sustituyó al antiguo que era de raso. En 1998, se sustituyeron los antiguos hachotes, que iban cogidos al mismo trono con un cable eléctrico a unas baterías, por unos más actuales con pilas incorporadas. Además, ese mismo año, se adquirió otro nuevo trono, que desfiló hasta el año 2006 por las calles de Pilar de la Horadada.

Procesión del Silencio
Jueves Santo

Los penitentes del tercio, van uniformados con una túnica granate de terciopelo, con el escudo de la cofradía, cordón dorado y guantes blancos y portan unos hachotes dorados coronados por una tulipa de cristal, que deja pasar la luz. en 2008, se estrenaría la túnica del postaestandarte.

La Cofradía del Cristo Crucificado se hermanó en el año 1999 con la Hermandad de Nuestra Señora de la Esperanza Pilareña, y desde entonces, tradicionalmente, el Domingo de Ramos, la Virgen de la Esperanza, a hombros de sus costaleros, pasan por la sede del Cristo Crucificado y le muestran su respeto. De la misma manera, en la Procesión del Silencio del Jueves Santo, el Cristo Crucificado desfila por la sede de la Esperanza Pilareña mostrando sus respetos.

En el año 2000, se confecciona nuevas medallas con la cruz y la imagen del Cristo Crucificado, gracias al diseño de Alfonso Armenteros. El 2001, fue un año muy importante para la cofradía, ya que tendría lugar uno de los hechos mas notorios para la música de la Semana Santa de Pilar de la Horadada, porque se formó la banda de tambores propia de la entidad, compuesta por unos 20 miembros, con la uniformidad de pantalón negro y camisa granate, con un cordón dorado en el brazo y el escudo en el pecho de la cofradía. En todas las salidas procesionales del Cristo Crucificado, abren la marcha su banda de tambores, presidido por un banderín granate y bordado en oro, que fue en su día donado por un miembro de la cofradía.

En el año 2005, impulsados por el anhelo que tenía la cofradía de seguir la estela del resto de cofradías e incluir un tercio de costaleros para llevar al Cristo Crucificado a hombros, se encarga al escultor, dorador y tallista Domingo García Chahuan un nuevo trono, para llevarlo entre 50 costaleros, realizado en madera de cedro peruano, de estilo neobarroco y sevillano, trono de bombo por la forma curva que lo caracterizaba, tallado en forma de calado de alto relieve, con motivos vegetales y volutas. Los costaleros van vestidos con pantalón, zapato y corbata negra y guantes y camisa blancas, en señal de luto. 

Al año siguiente, se estrenó un nuevo estandarte, realizado en terciopelo con hilo de oro, realizado por Manuel Escudero y donado por una familia de la cofradía.

Pocos meses después, la familia Escudero, quiso adquirir una imagen del Cristo Crucificado de un metro de altura para rendirle culto en el Centro Parroquial Ikomar.

En la Semana Santa de 2009, se cumplió uno de los objetivos que se marcó la cofradía, que era que en el Vía Crucis de Viernes de Dolores, pudieran desfilar tres cruces portadas por tres voluntarios. La primera vez que salieron estas cruces, fueron portadas por tres mujeres. Además de este cambio, que ya aportó protagonismo, se le sumó la iniciativa de salir la procesión directamente desde la Iglesia e incluso se cambió el itinerario, desfilando por el Barrio Maestro Adolfo, que fue el barrio que Don Arsenio Irigoyen adjudicó a esta cofradía. Este mismo año se adquirieron los primeros cubre-balcones. 

La imagen del Cristo Crucificado sale a las calles el Viernes de Dolores, en un Santo Vía Crucis, portado por costaleros sin trono, el Jueves Santo, en la Procesión del Silencio, en el que sale en su trono, a hombros de costaleros y en la que se apagan todas las luces por donde desfila, y por último, Viernes Santo, en la Procesión General del Santo Entierro, también portado a hombros y escoltado como el resto de días por su tercio de penitentes.

Vía Crucis
Año 2012

En el año 2012, el presidente de la cofradía, Ramón Eugenio Escudero, encarga una nueva imagen del Cristo Crucificado, y es en 2015 cuando ya había fallecido Ramón Eugenio, sale por primera vez a las calles de Pilar de la Horadada. Esta nueva imagen, realizada por José Hernández Navarro, es de cedro real y mide 1'80 metros de altura, y porta una corona de espinas, originarias de Israel. La imagen antigua, que llevaba saliendo más de 40 años, debido al deterioro fue sustituida por la actual.

Cristo Crucificado
Viernes Santo
Imagen nueva y trono nuevo

La Cofradía se formalizó en 1996, actuando como su primer presidente Ramón Eugenio Escudero Albaladejo, hasta su fallecimiento de 2012, siendo además el presidente de la Junta Mayor de Cofradías y Hermandades. Posteriormente a su fallecimiento, se celebró una junta y se decidió por unanimidad que el cargo de presidenta lo cogiera su viuda, Josefa Zapata Pérez.

Antes de esta etapa oficial, la cofradía estuvo dirigida por una decena de personas que junto con los vecinos del pueblo, fueron los impulsores de lo que hoy es la Cofradía del Cristo Crucificado.

Cofradía de Nuestra Señora de la Piedad y Cruz de los Labradores

Las primeras referencias documentales que se tienen de la que hoy es la Cofradía de Nuestra Señora de la Piedad y Cruz de los Labradores se remontan a 1954, cuando por aquel entonces se denominaba solo Cofradía de la Cruz de los Labradores. 

Cruz de los Labradores
Año 1984

El objetivo era aunar en un solo paso el trabajo incansable en la labranza y la agricultura de la gran mayoría de los vecinos de Pilar de la Horadada y el sufrimiento y dolor de Jesús durante su calvario. Esta cofradía se constituyó principalmente como homenaje sincero del pueblo del Pilar a los agricultores.

Con la llegada del párroco Don Arsenio Irigoyen al pueblo, se repartieron las cofradías por barrios de la pedanía oriolana y la Cruz de los Labradores le correspondió a la zona de la Plaza de la Iglesia y calles aledañas.

Por aquel entonces, no había estructura organizativa, sino que los vecinos aportaban su granito de arena para procesionar, con gran precariedad, tanto económica como de medios, pero con mucha ilusión.

Fueron muchos los pilareños que ofrecieron su apoyo de manera desinteresada, para que la Cruz de los Labradores saliera a la calle. Fueron las hermanas Pepita y Maruja Sánchez de Gea "las de la rubia", quienes bordaron la primera mantilla de la Cofradía, para que desfilara en las primeras procesiones, que desapareció posteriormente.

Pasado casi 40 años, en el año 1990, se adquirió la imagen de Nuestra Señora de la Piedad, elaborada en los Talleres de Arte Religioso de Olot, pasando a llamarse la Cofradía con el nombre de esta advocación de la Virgen María: Cofradía de Nuestra Señora de la Piedad. En ese momento dejó de desfilar la Cruz de los Labradores que había acompañado a los vecinos durante cuatro décadas.

En abril de 1996, con la creación de la Junta Mayor de Cofradías y Hermandades, se le da el impulso definitivo a esta cofradía para constituirse de manera oficial y canónica como asociación sin ánimo de lucro en diciembre de 1997, para avanzar hacia un futuro lleno de proyectos y mejoras.

Tercio de penitentes de la Piedad
Año 1999

En 2001, se adquirió un nuevo trono, esta vez para llevarlo a hombros por 56 costaleros, y así ir poniéndose al mismo nivel que las demás cofradías. Este trono fue bendecido en marzo de 2001.

Los avances en la gestión de la cofradía avanzaban y en 2005 fue erigida canónicamente y aprobados sus primeros estatutos. En 2006, se acordaba en sesión extraordinaria la adquisición de un nuevo trono para que volviera a desfilar por las calles de Pilar de la Horadada la Cruz de los Labradores en la Semana Santa del año 2007.

En junio de 2015, se solicitó por parte de la Junta Directiva el cambio de la denominación de la Cofradía Nuestra Señora de la Piedad, añadiéndole "y Cruz de los Labradores", recuperando así un pasado histórico de la entidad, que era una deuda con los primeros fundadores de la misma.

Cruz de los Labradores
Viernes Santo
Año 2013

2016 fue un año repleto de cambios para la cofradía, ya que se restauraron los 30 hachotes en los Talleres Paula Orfebres de Lucena, colocándole una tulipa de cristal tallado y la luz conseguida con cera líquida, se les dio un baño de plata vieja y se les colocaron dos lazos ornamentales. Además, se confeccionaron también nuevas túnicas para los penitentes, 25 de adultos y 6 para los niños, de tejido sarga color marfil, con botones de terciopelo morado oscuro, con una cruz realizada por 7 botones en las mangas del mismo material. Todos los penitentes llevan incorporado un cíngulo de seda morada y sandalias blancas de fraile. Los capirotes son también de terciopelo morado con el nuevo escudo de la cofradía bordado en plata, que también lo llevan en las mangas de la túnica.

También se creó por parte de la Junta Directiva de la Cofradía, un nuevo escudo para la misma, que se compone de varios símbolos importantes para la entidad, como la cruz con el sudario, que simboliza la advocación de Nuestra Señora de la Piedad, así como las piedras de la parte baja, referentes al Monte del Calvario. Fuera del medallón central que es donde se encuentra lo anteriormente expuesto, tenemos cruzando la escalera y la lanza, aunando los dos pasos que posee la cofradía. Y bajo todos estos símbolos, vemos el corazón de María traspasado por un puñal, que deja ver el dolor de la Virgen por tener a su hijo muerto en sus brazos. 

Trono Nuestra Señora de la Piedad
Viernes Santo
Año 2013

Las túnicas que se venían usando anteriormente que incorporaba capa y capirotes de color rojo, que fueron las que originalmente desfilaban junto a los pasos, se decidió reservarlas para la creación de un próximo tercio de penitentes que acompañaría a la Cruz de los Labradores.

A lo largo de la historia oficial de la cofradía, ha habido varios regidores como presidentes de la misma. En 1996 fue nombrado presidente José Meseguer García, hasta que en 2006 se dejó paso a Onofre García Munuera, hasta 2015 que nombraron a la primera mujer presidenta de la cofradía, que fue Ana Isabel García Blaya.

También se distingue anualmente a un Hermano Mayor, en reconocimiento de la trayectoria o aportación a la cofradía. El último reconocimiento fue en 2016, por el XV aniversario de la salida a hombros, que se homenajeó a todos los costaleros de aquel año 2001.

Cofradía del Santo Sepulcro

La Cofradía del Santo Sepulcro o del Cristo Yacente, se funda por un deseo de poder procesionar una talla de Jesús de Nazaret tras su muerte en el sepulcro donde depositaron su cuerpo, antes de la resurrección.

Los jóvenes con inquietudes de engrandecer la Semana Santa pilareña, se movilizaron para la consecución de este objetivo, y en 1958, Antonio Quesada Rodríguez, fue a hablar con Manuel Ribera Girona, el que años atrás había realizado la imagen del Nazareno, para hacerle el encargo de realizar una talla de Jesús en el Sepulcro.

La falta de fondos hizo que comenzaran a realizar acciones con el objetivo de conseguir financiación para el mismo; de esta manera se formó el 'Cuadro artístico del Santo Sepulcro', con la puesta en escena de la otra de teatro 'No tiene corazón'. En total se realizaron nueve funciones para la recaudación de fondos y además contaron con donativos de vecinos de la población.

El artista Ribera Girona, pinatarense de nacimiento pero pilareño de crianza, comenzó a idear la forma de hacer aquella imagen, para que causara devoción entre los habitantes de la gente del Pilar, pero que a la vez dejara ver la humanidad de Jesús de Nazaret, mostrando un hombre cansado por el martirio sufrido tras el calvario hasta ser crucificado, pero con una templanza de descanso y divinidad.

El verano de 1958, Manuel Ribera Girona, escogió a su primo Antonio Sánchez Girona como modelo para guiarse a la hora de esculpir el cuerpo de la nueva imagen. Fueron una veintena de sesiones, desde por la mañana temprano hasta por la noche, en las cuales Antonio tuvo que mantener la posición que el artista le indicaba, para conseguir tallar la obra de arte que resultó. Muchos eran los vecinos que pasaban por la casa del escultor para admirar el gran trabajo que se estaba llevando a cabo.

Cuando Don Arsenio Irigoyen, entonces cura párroco, repartió las imágenes por barrios, Milagros de Gea Girona decidió hacerse cargo del Santo Sepulcro, labor que lleva ejerciendo durante más de 60 años. Por lo que tanto el modelo de donde se extrajo el Cristo Yacente, como el escultor y la presidenta de la cofradía, eran del mismo tronco, 'Los Girona'.

Debido al manejo de la imagen en Semana Santa, en 1985, Francisco Liza, un discípulo de Sánchez Lozano, al igual que Ribera Girona, tuvo que restaurar la imagen.

El primer trono que se realizó fue en 1995, iba a ruedas y era escoltado por la Guardia Civil, una tradición que con el paso de los años, se ha perdido. 

El estandarte que comenzó a llevar la Cofradía en los años 90 lo realizó la bordadora pilareña Teresa Torres, como la mayoría de los estandartes del municipio. El bordado del estandarte consistía en la cruz de Jerusalén.

En el año 1998, se realizaron y adquirieron nuevos hachotes, sustituyendo a los antiguos de madera con tulipa, por los que actualmente se utilizan para las salidas procesionales. Antes de la fundación de los primeros tercios de nazarenos, el Cristo Yacente lo acompañaban un grupo de niños y jóvenes pilareños.

Primeros nazarenos del Cristo Yacente
Años 80

En el año 2000, se realizó un nuevo trono, para seguir la estela que estaba llevando a cabo la Semana Santa de Pilar de la Horadada desde la fundación de la Junta Mayor, que consistía en llevar los tronos a hombros de costaleros. Los primeros costaleros fueron más de 40 hombres, capitaneados como capataz por Mari Carmen Villaescusa Sáez. 

El nuevo estandarte, fue bordado por el Taller de Escudero en Orihuela y siguió llevando el emblema de la cofradía, que es la cruz de Jerusalén. En los últimos años, se realizaron tres banderines para tres penitentes, donde aparecen las palabras 'Crucificado', 'Muerto' y 'Sepultado', además de un inciensario. 

En 2009, volvieron a realizar un trono, más elaborado, de madera tallada, por el escultor Domingo Chaguan.

Trono Santo Sepulcro, saliendo a la Calle Mayor
Viernes Santo
Año 2013

Los penitentes de la cofradía van vestidos con túnica blanca, fajín de color granate y capuz y capa negras. Y los costaleros llevan camisa, pantalón y zapato negro, fajín granate y guantes blancos.

Desde hace años, al finalizar la Procesión del Santo Entierro, los costaleros bajan la imagen del Cristo en el Sepulcro y lo introducen en el templo a hombros, estilo féretro. Acompañando al trono, cada año, van un grupo de manolas de luto.

A raíz de la pandemia que nos azotó en 2020, esta imagen empezó a procesionar en un trono mucho más pequeño, del mismo tamaño que la imagen del Cristo, como si se portase a hombros la viva imagen. Actualmente, la imagen procesiona en su último trono de madera tallada, pero ahora lo vuelve a hacer a ruedas y ya no se baja la imagen del trono para evitar el deterioro tanto de la imagen como del trono.

Cofradía de Nuestra Señora de los Dolores y San Apóstol y Evangelista

La imagen de la Virgen de los Dolores fue realizada por el escultor pilareño Don José Sánchez Lozano, tras destruirse durante la Guerra Civil Española en el 1936 toda la imaginería que se encontraba en la Iglesia Parroquial. 

En un principio, se dató esta imagen de 1948, pero se cree que esa fecha es errónea, ya que la imagen fue encargada por Doña Josefa Gálvez García y su marido Don Luis Zapata entre abril de 1939 y febrero de 1941, que fue cuando Don José Illán Bascuñana, el entonces cura párroco, abandonó Pilar de la Horadada.

Existe un testimonio oral de Soledad López Galiana y una imagen fotográfica de que la primera procesión de Domingo de Pascua que se celebró en el pueblo, se tuvo que utilizar a la Virgen del Pilar, patrona de Pilar de la Horadada, sin el niño, como Virgen Dolorosa para que se encontrara con el Santísimo resucitado.

La Cofradía que venera la imagen de Nuestra Señora de los Dolores, fue la más precoz de todas, congregándose poco después del fin de la Guerra Civil. Josefa Gálvez García, quien fuera la que encargó la imagen al escultor, fue su camarera, es decir, la persona encargada de preparar a la Virgen de los Dolores para los desfiles procesionales durante años, hasta que fue sustituida por Josefina Albaladejo Galiana, y ya en 1967, cuando se formó oficialmente la cofradía, se nombró camarera y a la vez presidenta de la misma a Purificación Pérez Villaescusa, con la ayuda de su marido Manuel Gallego Sáez.

Durante los años que Puri fue presidenta de la cofradía, se hizo un importante cambio a la imagen de la Dolorosa. En un principio se había concebido una imagen de la Virgen de la Soledad, por eso tiene su mirada hacia abajo y fue realizada con las articulaciones fijas y las manos entrelazadas en el pecho. Por la voluntad de los cofrades, se cambiaron las manos y se articularon los brazos para que el Domingo de Pascua, durante la Procesión del Encuentro, pudiera abrirlos y recibir a su hijo resucitado.


Hasta el año 1998, la imagen de la Virgen de los Dolores, participó en dos salidas procesionales: Viernes Santo, en el Santo Entierro y el Domingo de Resurrección, en la Procesión del Encuentro. Hasta entonces el trono desfilaba sobre ruedas y llevaba una barra para cambiar de dirección. Llevaba incorporadas unas tulipas con lámparas, que se alimentaban con un generador de electricidad, el cual se mantenía alejado del trono por seguridad, iba unido a un cable y montado sobre un carrito con ruedas, hasta que se realizó un trono nuevo en 1998, por Antonio Pérez, "el Vinagre".

Durante los años en que el trono se llevaba a ruedas, varios miembros de la cofradía se encargaban de ello e iban ataviados con túnica blanca y un fajín azul, que es el color oficial de la cofradía, este fajín llevaba bordado en el frente un corazón con siete puñales. 

Desde el año 2001, actúa como camarera de la imagen de la Virgen de los Dolores, Antonia Marcos Campillo, que actualmente sigue siendo la encargada de esta tarea.

Desde 1978, todos los pasos que procesionan en Semana Santa habían creado su propio tercio de penitentes y los de la Dolorosa llevaban una capa, fajín y capuz azul, túnica blanca. Iban unidos al trono por un cable donde llevaban conectados los hachotes, para poder tener luz propia. Antes de la creación de los tercios, al costado de los cinco tronos que existían iban los pilareños andando en una fila a cada lado del paso. A partir del año de creación de los tercios, pasaron a estar las personas del pueblo estáticas en las aceras, viendo pasar los pasos.

En los años 60, antes de implantar los generadores de luz en los pasos, se ideó un sistema para conseguir la iluminación de las imágenes: del poco alumbrado público que existía en las calles de Pilar de la Horadada, se instalaron unos enchufes de cerámica, a los que se iban conectando los cables de los tronos. Esta técnica necesitaba ingentes cantidades de metros de cable, a modo de alargadera, para ir dando luz a cada trono, en todos los tramos donde desfilaba.

En 1996, la Cofradía de Nuestra Señora de los Dolores fue una de las siete fundadoras de la Junta Mayor de Cofradías y fue un verdadero aliciente para mejorar. Entonces comenzó a plantearse la idea de llevar el trono sobre hombros de costaleros. Así, en 1998, se fabrica un trono tallado en madera y se decide por acuerdo de la Junta Ejecutiva de la entidad, que fuera portado a hombros únicamente por mujeres. Debido a su gran tamaño, serían unas 70.

El paso de San Juan Apóstol y Evangelista, se crea en el año 1999, ya que tiempo antes de esa fecha, la familia Rosique Moya, había encargado al escultor Antonio García Mengual que tallase dos imágenes, una Virgen y otra de San Juan, basado en la tradición salzillesca. Así, con la imagen de San Juan, comenzó la agrupación masculina de costaleros de la Cofradía de Nuestra Señora de los Dolores.


La Cofradía siempre había anhelado la presencia de San Juan acompañando a la Virgen de los Dolores, ya que así queda reflejado en el Evangelio, en el que se dice que Juan fue el único apóstol que acompañó a la Virgen en el Calvario de su hijo y que Jesús se la otorgó como madre, para que la cuidase.
Ese primer año, el paso de San Juan procesionó con 28 hombres costaleros, ya que el trono iba iluminado con velones de cera. Un trono realizado por Sandalio e Higinio Martínez Hernández. Al año siguiente se le añadió cableado eléctrico y baterías, y así, los costaleros tuvieron que aumentarse.

La puesta en marcha de este nuevo paso para la cofradía se aceleró, ya que se había propuesto la creación de una nueva procesión, hoy ya consagrada en la tradición popular, como es el Encuentro en la Calle de la Amargura. En ella participarían Jesús Nazareno, la Virgen de los Dolores, la nueva imagen recién adquirida de la Mujer Verónica de la Santa Faz y el San Juan Evangelista de la Familia Rosique Moya. Es en marzo de 1999 cuando sale por primera vez a las calles de Pilar de la Horadada la procesión del Encuentro entre las cofradías de Nuestra Señora de los Dolores y Nuestro Padre Jesús Nazareno.
Costaleros del trono de San Juan Apóstol y Evangelista
Domingo de Resurrección
Año 2014

El estandarte que acompañó los primeros años a la imagen de San Juan Apóstol y Evangelista lo realizaron Teresa Torres y María Lucía Hernández, de manera artesanal y se bendijo el Viernes de Dolores de ese mismo año.

En abril de 2001, el Viernes de Dolores, que es cuando la cofradía celebra su onomástica, después de la Santa Misa, se bendijo el nuevo estandarte del paso de la Virgen de los Dolores y las medallas de los miembros de la Hermandad de San Juan Apóstol y Evangelista. Ese año, en la Procesión del Encuentro en la Calle de la Amargura del Miércoles Santo, acompañaron a la cofradía, su homologa de Beniel, ya que en febrero había sido la cofradía de Pilar de la Horadada la que había visitado este pueblo vecino.

En 2004 se encargó un trono tallado en madera para la imagen de San Juan Evangelista, obra de Manuel Ángel Lorente Montoya, del mismo estilo con el que procesiona la imagen titular, pero de menos tamaño, ya que la imagen de San Juan es de talla y no necesita tanto espacio.

La Hermandad de San Juan estrena en el año 2005 un estandarte de alto valor artístico, tanto por su diseño como por su laboriosidad y con gran peso. Fue diseñado por Salvador de la Cerra y elaborado en Cartagena. El estandarte al que se hace referencia se compone en su parte central por el águila de San Juan con una visión mística y elevada, y un libro abierto con los escritos santos de la Biblia, también aparece la Cruz de Malta, de la Orden de los Caballeros de San Juan de Jerusalén.

En el año 2006 se adquirieron varios objetos y enseres, entre ellos un nuevo manto para la Virgen de los Dolores, bordado en hilo de oro fino sobre terciopelo negro y rematado con una puntilla dorada, bendecido en abril de ese mismo año. Además de este objeto, se compraron ocho tambores e indumentaria para la Banda de Cornetas y Tambores, en color plata y oro, con las insignias de ambos pasos, el águila de San Juan y el corazón con los siete puñales de la Dolorosa. La indumentaria de la banda es camisa azul y cordón blanco.

La imagen gemela de San Juan, que la familia Rosique había adquirido junto a San Juan, estaba expuesta en su domicilio desde que se realizó en 1999 y en el año 2007, se decidió solicitar a los propietarios poder procesionar la misma en el Miércoles Santo, para sustituir y evitar deterioros en la imagen titular, la Virgen de los Dolores, hecho a principios de los años 40. Esta imagen fue nombrada como Nuestra Señora Consuelo de los Afligidos.


La Virgen de los Dolores original que procesiona el Viernes Santo, va ataviada con un vestido granate y un manto de terciopelo negro, bordados por hilo de oro, luciendo una corona de oro y en las manos un pequeño pañuelo blanco y un rosario. En el cinto, colgando una medalla del segundo titular de la cofradía, San Juan Apóstol y Evangelista y en el pecho un corazón atravesado por siete puñales. Sin embargo, el Domingo de Pascua de Resurrección, la imagen luce una túnica de color beige, bordada en dorado y lleva dos mantos, uno azul y otro negro encima del primero, ya que en el momento de encontrarse con Cristo Resucitado, se le cae el de color negro, quedando al descubierto el manto azul y abriéndose sus manos, con un mecanismo que le fabricó el escultor Sánchez Lozano, para recibir a su hijo.
Nuestra Señora de los Dolores
Viernes Santo

Nuestra Señora de los Dolores.
Domingo de Resurrección

La cofradía de Nuestra Señora de los Dolores es la que más salidas procesionales realiza, ya que sale tres veces en la Semana Santa de Pilar de la Horadada.

Las damas portapasos van ataviadas con pantalón y zapato negro, camisa blanca con botones azules y fajín azul. Los hermanos portapasos del mismo modo, pero sustituyendo el azul por el granate. Los nazarenos que acompañan a la Virgen de los Dolores o a la Virgen Consuelo de los Afligidos visten con vesta blanca, fajín, capa y capuz de color azul. Y los nazarenos que acompañan a San Juan, van con vesta granate, capuz y capa granate y cíngulo dorado.

Costaleras trono Nuestra Señora de los Dolores
Domingo de Resurrección
Año 2014

La cofradía tiene banda propia, de cornetas y tambores, y van vestidos con casaca azul marino, con bordes en otro tono de azul, con las insignias bordadas de las dos imágenes de la cofradía y hombreras de color oro. El fajín es del mismo color azul que los puños de las chaquetas. La banda se compone por una veintena de miembros. Durante los años que la banda ha existido, ha tenido varios cambios, tanto de vestuario como de miembros en su composición. En 2004, a propuesta de Joaquín Lucas, vuelven las cornetas, haciéndose él mismo cargo de la sección. Los tambores son dirigidos por Dalmacio Cárceles. Actualmente, la banda esta compuesta por cornetas, trompetas y tambores y dirigida por un grupo de jóvenes con inquietudes por mantener las tradiciones de la Semana Santa Pilareña.

Banda de cornetas y tambores Nuestra Señora de los Dolores
Domingo de Resurreción
Año 2014

Banda de cornetas y tambores Nuestra Señora de los Dolores
Anuncio de Cuaresma
Año 2025

En el año 2001, Purificación Pérez Villaescusa dio paso a Juan José Latorre Baño como presidente de la cofradía y a partir de 2018, ocupa el cargo de presidente José Ramón Sáez Garnés.